Archivos para Julio, 2008
IX = Momento de inercia
Publicado en La Libretica el Julio 16, 2008 por parafreniaDibujo por: Claudio Goldini
Por: Vampirata
Tenemos tiempo de sobra para cruzar la carretera,
y no estoy seguro de volver el mes que viene,
Traer una amiga sería muy a mable de tu parte.
Vaya, vaya… es una periodista interesante, se ve avispada…
Vamos atrás de la casa, ahí tengo el carro
si vamos… no te entretengas tanto,
pues desearas volver a verme como verías tu plato favorito
Con un par de guantes entorcharas la vida, lo digo en serio…
La maleta pesa, nunca me lo espere… empezar de nuevo, concretar fechas, enchufarse al resto…
¿y qué le hacemos? ¿Ponemos un anuncio con la muerte de esta mujer?
Me gustaría que lo hicieras tu
Espérate un momento, por favor
Toma la bolsa…
CCS no esta en caos
Publicado en Criticas y Ensayos el Julio 9, 2008 por parafreniaPor: Quasarkant
Caos: sistema en aparente desorden.
El caos se compone básicamente de 3 tipos de “representaciones elementales” a saber:
- Complejidad
- Fragmentación
- No linealidad
En la mayoría de los diseños arquitectónicos las propuestas están orientadas a la concurrencia y relación de 3 clases espacios:
- Grandes ( de permanencia )
- Medianos ( de observación )
- Estrechos ( de recorrido )
Los diagramas de circulación veloz y permanencia inútil se han definido como situaciones perturbadoras en el desarrollo de la urbe isótropa, consecuentemente los espacios de movimiento a pesar de su riqueza estructural (dado por el ritmo de caminar o circular) encierran una estructura rígida y monotemática, determinando direcciones excesivamente definitorias y estáticas. Paradójicamente, los espacios de permanencia se revisten de cierta complejidad producto del desconcierto que genera el circular de manera fragmentada, produciendo una NO linealidad que tiende hacia el umbral del caos. Ese umbral es el entorno donde reside la armonía de lo complejo.
Al tomar como referentes una teoría como la del caos (por demás abstracta y compleja) no se puede dejar “espacio” para el azar o la intuición (cosa a la cual siempre se abandonan, con más frecuencia, aquellos arquitectos que les gusta “jugar” con las teorías de moda).
Esta manera ambigua de buscar la forma y función de la ciudad a través de su complemento (la exploración caótica que tiende hacia su propio orden), determinan siempre unas reglas precisas de cómo el hecho arquitectónico y la manera como estas reglas se concretan, terminan relacionándose en todos los niveles, perfilando una ordenación compleja del conjunto con respecto a sus propios miembros.
¿Equilibrio o Caos?
Equilibrio del Caos
Caos Equilibrado
Simplemente esta vaina es una sola jodedera
El dilema del espejo
Publicado en cuentos y poemas de otros el Julio 8, 2008 por parafreniapor: Hugo Caropresse
Mary despertó esa noche en la mitad de un sueño, sudando, excitada, intrigada y pensativa , corrió al baño, sin poder encender la luz se miro al espejo… y en unos segundos sonaron virios rotos; el espejo se había agrietado poco a poco, arrancado de la pared en una aterradora explosión que cubrió todo su rostro. Mary asombrada y con ansiedad comenzó a observar lo que había quedado en el piso y con un gran sobresalto se vio a si misma arrodillada y desesperada aspirando aquello que en un tiempo fue su imagen. Su nariz se expandió cada vez mas mientras la sangre corría en largos y copiosos hilos, el corazón le latía fuertemente, su cuerpo comenzó a desmaterializarse y en un colapso quedo tendido rígidamente… Opacada sin pulso, sin sentir, la sangre era absorbida lentamente por los restos de polvo que todavía quedaban allí. De pronto su cuerpo sufrió una espantosa transmutación de masa gelatinosa a un cadáver en un baño público…
Yram salió del baño, miro alrededor de su cuarto y decidió cambiarlo todo: su cama al norte en el sur, sus cuadros del este en el oeste, su biblioteca de abajo… Al terminar abrió los ojos, ya no pudo dormir en toda la noche…
Café cereton
Publicado en Cuentos muy cortos el Julio 7, 2008 por parafreniapor: Newton
El líquido verde empezó a fluir en las palabras que brotaban de su mente, divagando entorno a muchas cosas junto a ese piano que se tornaba cada vez más zigzagueante como el péndulo de un hacha sin verdugo.
Estaba P2 viendo su soledad transitar en forma de notas musicales con leves toques destellantes. Era un moderno lugar… le dio un sorbo al contenedor y respiro profundo como cuando se busca atenazar todo el aire…
No sabía hasta que punto desvariaría en la búsqueda de los límites entre verdad absoluta y engaños infantiles, dicotomías de un día muy loco y particular.
A2 se había marchado de su vida, criatura pueril y mundana: solo el roce metalizado la hacía sentirse libre, sin ataduras; posiciones a contraluz de formas y líneas. Era su vida una existencia llena de lugares y personas dispares, era la reina en la rueda de los 6 agujeros…
I2 era la criatura más confusa de todas las conocidas, estudiar su forma era determinar el sufrimiento y llevarlo a un pedazo de papel con figuras geométricas. El piano sonaba en la cabeza de P2 con canciones tristes. ¿Qué es un cereton? Sus pensamientos volaban en un espacio de melancolía y suave dulzura derretida. Una y otra vez las situaciones entre conocidos y afectos sucedían sin cesar, sin detenerse. Su cabeza divagaba en una profunda reflexión mirando su contenedor, no sabía que escribía y mucho menos si lo hacía bien…
La cálida tarde transcurría sumergida en situaciones volátiles que lo llevaron a la contemplación de esa luz particular en los atardeceres, sin viejos afectos ni conocidos cercanos, solo era la suave brisa de septiembre bañando las líneas en su portátil gastada. La flecha se movía con rapidez y la circulación se acentuaba al compás de las notas del piano que no dejaba espacio para el silencio…
Las mega-estructuras se alzaban en un contraste defectuoso con la tarde, P2 deseo no estar allí, le parecía cosa de mirar y cotejar latitudes. Se imagino en un campo sin nombre o lugar… fascinante… solo que el piano seguía su escalada de notas y le hacía volver a su árbol de ramas extensas. Eran sus días de café-bar; el perfume de las divergencias y los créditos para el contenedor, días de seguir y no continuar, paradojas de mundos que no chocarían…
Su risa esbozaba calor en sus palabras, sintiendo una especie de alivio a esa angustia de saberse más viejo y mortalmente “implantado”. Había imágenes de un pasado tan cercano como las horas de un puto reloj sin cuerda.
No vio la imagen de A2, tampoco a I2, no vio conocidos en el fuego de la carretera, solo percibió las notas de ese piano hijo de puta… no lo odiaba, era que debía tomar las líneas de sus escritos e imprimirlos en una hoja de papel desordenadamente. Ya no sabía si la realidad era más cruel que la melancolía, odiaba todas las cosas y las amaba con la pasión de un moribundo…
Imágenes de sexo, mentiras, lugares, dulces sueños de sillones, hombres sin casa ni destino.
P2 dejo caer la conexión, se dedico a pensar y orientar sus ideas fulgurantes llenas de visiones, percepciones extrañas como tormentas de humo. Se sintió feliz al saber que como él, hubo y habría seres destinados a poder relatar los sufrimientos en la vida anormal de los hombres.
Su contenedor había sido fiel hasta el término de sus límites y se dio cuenta del tiempo que había de pasar para sentirse con más presencia en la soledad, quizás…
P2 viajo en su mente hacia el momento en que podía entrar por la ventana de un cuarto donde reposaban sus temores, se acerco a ellos y los beso. Observo lo traslucido a través de un arco múlti-tonal, rayos que imprimían calor, ordenadores de realidad virtual, cámaras de vídeo adaptadas a la piel bajo las cejas. Se sentía un hombre sin suerte pero con las circunstancias de su lado.
P2 ya no debía seguir transmitiendo esa información, algo inmaterial oprimía sus respiradores de manera palpable, dejo de lado su silla porosa y retomo los pasos de la ruta 331 a la cual pertenecía. Pago sus créditos y abandono el puto café-bar, quizás iría a otro, no lo sabía, ni siquiera sabría si hubiese otro café-bar cerca…
LA ESQUINA
Publicado en Cuentos muy cortos el Julio 1, 2008 por parafreniaPor: Newton
Presione la clave de seguridad y un ligero sonido me indico el estado de mi barraca: todo en orden. Deje mi retromedidor en el piso de rejilla y en ese momento tuve una fuerte disociación de espacio-tiempo. Como un autómata, salí de mi cubo y empecé a dirigirme hacia la superautopista.
Serian las 6:00 p.m. cuando sonó el timbre de salida del trabajo, los hombres que construían el centro de investigaciones estaban muy cansados y se preparaban para realizar las labores de descanso. Había que atravesar un largo camino a través de una vegetación tupida y los animalejos propios del lugar empezaban a producir sus extraños y monótonos sonidos, el calor se iba disipando gradualmente y la estrella dejaba de producir sus extraños rayos para convertirse en un espectro de colores que maravillaban y, al mismo tiempo, desataban profundos temores en estos hombres. Hombres recios, forjados al calor de las maquinarias de grumos sintéticos, material altamente resistente y de bajo costo. Estos hombres de apariencias desconocidas y venidos de lugares no menos conocidos, carecían de rasgos sutiles. Eran hombres de espantosas facciones y sin embargo la caída de la oscuridad les producía miedo.
Yo iba entre ellos en el retorno a las barracas, sin pensar, cansado y sudoroso; en un brazo el retromedidor y en el otro colgaba un cigarrillo. Era particular, tenia la sensación de que ese día, a partir de ese momento, se había convertido en una ilusión. Comencé a experimentar perturbadores pensamientos y alucinantes visiones. En ese momento decidí separarme del resto para analizar, si es que era un análisis, si ese día me pertenecía ó era simplemente un día más.
Presione la clave de seguridad y un ligero sonido me indico el estado de mi barraca: todo en orden. Deje mi retromedidor en el piso de rejilla y en ese momento tuve una fuerte disociación de espacio-tiempo. Como un autómata, salí de mi cubo y me dirigí hacia la superautopista que estaba a 1,5 Km. No sabia que pasaba pero una oscura fuerza estaba dispuesta a mostrarme una visión espantosa de ese mundo que yo ayudaba a construir…
Al llegar a la superautopista, los blindados surcaban a alta velocidad haciendo chirriar los rieles de inducción electromagnética. Revise en mi cinturón y extraje un pequeño cilindro de color amarillento, chupe la mezcla y queme el contenedor. Esta era una forma de pasar indetectable ante los sensores que vigilaban el transito en las superautopistas; el transito peatonal-circulatorio no estaba permitido pero era la única manera de llegar a los distritos reguladores. El juego era claro, te traían en un blindado, sin escalas, y te sacaban de allí también sin escalas. Pero para soportar el viaje te daban una dosis de ese cilindro, este era distribuido en dosis cuantificadas ya no solo para el viaje, también para el trabajo y para dormir. Sin darte cuenta, el cilindro era la base de todo incluso cuando olvidabas que el cilindro empezaba a desaparecer.
En el trayecto no había ningún referente, era un trayecto largo sumido en una total oscuridad, una extensión larga; nunca conté los pasos, nunca pensé en volver, ni encontrarme a alguien, era un estado mental tedioso y despreocupado con la oscuridad como aliado. Camine lo suficiente para darme cuenta de que una luz empezó a descubrir mi presencia, era la luz que provenía de uno de los distritos. Repentinamente, reaccione y ni siquiera tuve tiempo de decidir si seguía de largo pero ¿adonde?, ¿para que?
La luz había invadido mis pupilas atrofiadas y una serie de rostros empezaron a desfilar ante mi. Las luces se multiplicaban, difuminándose refractariamente en una interminable panoplia de colores desconocidos. Todo parecía hermoso y ordenado; paredes interminables de un aspecto metálico con líneas a modo de grietas, formaban placas de una regularidad aplastante. A pesar que no visualice ninguna esquina, la apariencia de las grietas daban la sensación de que existían. Grupos de personas se apostaban en esas intersecciones con actitudes sospechosas…
A medida que avanzaba, las miradas empezaron a rastrear mis movimientos y yo creía estar más seguro, la mezcla del cilindro dejó de hacer su efecto por la forma en que me miraban y eso me complacía.
Tanta seguridad me llevo a detenerme en una grieta que estaba sola, cosa no común al parecer, por la cantidad de personas que hay en esta especie de corredor esquinado. En ese momento ante mi asombro, que empezaba a tomar rasgos desproporcionados, note que había pequeños cubos a la altura del abdomen, distribuidos cada 3 grietas, y parecían no tener fin.
Al dar la vuelta sobre mí, mis pupilas se afinaron al ver exactamente uno de esos cubos al total alcance de mi brazo, en principio no supe que hacer y sentí como varias miradas se posaban fugazmente en mi, alargué el brazo en un movimiento reflejo-intuitivo y como por arte de magia, se abrió una ranura dejando caer un cilindro. En ese momento me di cuenta de que esperaba que eso sucediera, pero me era imposible explicar mi reacción de alegría al ver lo fácil como se obtenían los cilindros aquí, así que sin esperar lo rompí y chupe su contenido. Al quemar el contenedor escuche risas como si varias personas disfrutaran con mi espectáculo, me di la vuelta haciéndoles una mueca, algo raro en mi, y me dispuse a disfrutar esta anómala cápsula.
Esta no era igual a las demás, era más suave y relajante. Tenia una especie de clarividencia y note que los trajes de los demás seres eran diferentes, tenia una cantidad de tiempo considerable vagando en el distrito y no fui capaz de notar ese detalle, ¿curiosidad?. Mi cuerpo ya pertenecía a la grieta y mi visión pertenecía a todas las luces y personas de aquel lugar, mis pensamientos eran claros y egoístas hacia un cubo que seguía expandiéndose cada vez que mi brazo se alargaba hacia él; no había manera de parar y eso era una actitud mal vista, un comportamiento desigual. Ya las personas no eran tales y empezaron a dejar de importarme, la grieta se ensanchaba dejando ver una profunda y delirante oscuridad, en la cual yo disfrutaba mi posición de estar en la encrucijada de un mundo conocido en el presente y uno desconocido por el habito.
En ese momento de profundas desigualdades, la grieta diagonal donde yo estaba se ensancho de tal manera que dejo espacio para una súbita aparición: un blindado de color dorado. Todas las miradas se posaron en el descenso de 2 implantados que se dirigieron directamente hacia mí. Esbocé una muy buena y ridícula sonrisa…
- El cónsul quiere hablarle. – hicieron una pausa y sentenciaron. – Ahora.
Asentí con un movimiento enérgico pero lento, cruce el foso metálico y me detuve frente a lo que parecía una ventanilla, bajo las luces titilantes el blindado paso de dorado a traslucido y una voz biomecánica que salía de un rostro neutro, me dijo:
- Báñese y cambie de vestido, de lo contrario no podrá permanecer aquí, ya probo y tuvo suficiente.
Los implantados atravesaron el Pseudometal y el blindado transmuto su apariencia por velocidad. Yo quede parado ante unas nuevas risas, di vuelta no sé hacia donde y camine rumbo a mi barraca. El distrito ya me parecía igual y encontrar la oscuridad entre tanta luz me costo más que al entrar. Afortunadamente en mi cinturón había una buena dosis para regresar…
























































