Archivos para Septiembre, 2008

Imagina…

Publicado en Inclasificables el Septiembre 30, 2008 por parafrenia

Por: Komondor

Los políticos cuando hablan de los “otros”, ¿a quien o a que se refieren?
La amas de casa (como imagen retórica) cuando hablan de la situación de un país, ¿Qué quieren expresar?
Un niño cuando habla con sus padres, ¿a cual se dirige?
Un obrero (como imagen metafórica) cuando habla del “sistema”, ¿De que se queja?
Cuando Yo hablo sobre el resto del mundo, ¿para que escribo?
La hipocresía no es una imagen…

 

TRES PUNTOS, SUSPENSIVOS, SOBRE EL LIBRO OBJETO

Publicado en Selecciones de Parafrenia el Septiembre 30, 2008 por parafrenia

Un sugestivo y personal recorrido por las experiencias y las cualidades que se agrupan bajo la expresión “libro objeto”.

Por:Guillermo Daghero(*)

“El arte es, ustedes lo recuerdan, un ser marionetiesco, yámbico-pentápodo, y -esta propiedad está refrendada también mitológicamente por la alusión a Pigmalión y su creatura- falto de hijos.” Paul Celan [1]

UNO Varias son las vías de acceso al imaginario del librobjeto. Algunas consideraciones sobre el lugar que el objeto libro ocupa en el espectador, en el lector, nos enfrentan a un capítulo distinto del libro, donde se hace perceptible un lenguaje otro. Más universal, más ligado a la forma. Lugar de lo posible manipulable, de lo apenas verbal -en algunos casos- y extraño -en la mayoría. Puede pensarse en una categoría que tiene que ver con el ojo, con las lecturas y con la materialidad de la cosa.
Indicios de indicios. Los manuscritos impresos en papiros, rollos y pergaminos. Luego códices, hasta convertirse en libros de gran formato, poco manejables, adornados e ilustrados: “incunables” que no estaban destinados a la circulación del saber sino considerados objetos sagrados, cuidados, respetados como tales y sin difusión (casi).

Con la aparición del papel y el desarrollo de la industria papelera, el libro -tradicionalmente hablando- es concebido como instrumento de transmisión (¿?).
Desde la literatura infantil aparecen las ediciones de libros para ver, algunos táctiles, otros, verdaderas piezas de orfebrería donde se mixtura el color de las imágenes, con una voz lectora y la posibilidad del armado de un mundo en cualquier sitio (libro-maqueta) ((“colección Walter Benjamin” [2] de libros antiguos para niños)).

La mirada hace del libro un objeto, una cosa: cuerpo ejemplar volumen libro.
Aventurando algunos pareceres, cuántos libros posan y reposan acumulando partículas del ambiente convirtiéndose en librescas alimañas: libros no-leídos; libros pesados (libro-plomo); libro objeto de mudanzas (libros heredados). Cuántos otros en la mesa de luz, años enteros, vidas enteras: libro sagrado (?bibl-?), libro-ritual (misal), libro-santuario (Mallarmé).

Libro leído = objeto abandonado: libro de culto.

Libros y más libros parados, acostados (libro cerrado). Más y más letras muertas (libro de los muertos: escrito en papiro que acompañaba al muerto en la tumba).
Cuántas veces nos encontramos en una librería y tentados por tantos, tenemos que decidir por adquirir un libro, un ejemplar de esa edición. Es ahí cuando la tapa (el container, el envase del contenido) juega en esa decisión con un entrar por los ojos. Este pararse frente al objeto libro nos remite a un acto primario e instintivo donde el ojo y la mirada pelean-se. Encuéntrase in situ lo pequeño con lo grande. Los mundos. El ojo hace de órgano mapamundi (libro de la sabiduría) y ligero chequea el pasado del sujeto. La mirada es para adelante: la que ayuda a caminar, a ver lo que tenemos en frente.

Hablar d e s p a c i o: el libro es aún inédito, el libro está agotado.

Libro robado, desaparecido. El libro se ha prestado.

El ojo es el encargado del rutinario ejercicio de la mirada. Este acostumbramiento produce cierta madurez (más-duro) del objeto arrastrándolo a un campo visual. Podría decirse que un libro es objeto de sí mismo: un librobjeto = un objeto-libro (lugar ocupado en el espacio para pensar el lenguaje).

DOS … “el arte -pareciera decirnos, con Cornell- lee siempre un libro interior que habla de la ciudad del alma”, escribe María Negroni [3] en El arte del ladrón.

Cecilia Vicuña, poeta y performer chilena, radicada en USA, trabaja desde los años ‘60 indistintamente con manuscritos, objetos, ediciones únicas, limitadas, seriadas y no seriadas sin perder sutilezas en cualquiera de sus resultados (en “Book No Book”, en the Woodland Pattern Book Center, en Milwaukee, USA, sept. 2001, reunía una selección de los libros realizados entre 1965 y 2001).

Dejar marcas sobre los renglones de una lámina de cebolla entonces…

En los distinto haceres, suele utilizarse el libro como soporte: libros que se reconocen como objetos en forma de libro. Libro como recipiente. Libro de trabajo (Mark Lammert); libro-común-contenedor (de la traducción de 34 hojas escritas en reversos de facturas, hojas de almanaques y volantes, la editorial Gallimard publica dos libros -de los 526 manuscritos en letra gótica microscópica- de Robert Walser); libro-de-llevar (de bolsillo, fetiche, compañero: género de arte de viajeros) [4]. Libro como formato ideal para mostrar: libro de escritores (edición de autor, libro original, libro único; edición diamante [príncipe: la primera de una obra]); libros de poesía (“5 metros de poesía”, libro acordeón de Carlos Oquendo de Amat, 1927); de poesía concreta (“Caixa Preta”, Augusto de Campos, 1974); de poesía visual y sonora (“2 ou + corpos no mesmo espaço”, Arnaldo Antunes, 1997). Libros conceptuales; libros de intervención; libros de imágenes (Christian Boltanski); libros performáticos; libro-catálogo (libro de libros).

Otro es el costado sutil y sensible del libro como objeto: libro que es por sí mismo una obra y no un medio de difusión de una obra. Libro de artista: categoría de las artes visuales que dentro de sus particularidades reconoce al poema-objeto (Joan Brossa) y al librobjeto; libros táctiles (Marie Orensanz); Librobjeto: libro autónomo, pieza única, distinta y distante. A veces manipulable, otras, inmóvil (libro-bola de Gérard Duchême, colección Galerie Caroline Corre, París).

Dicha taxonomía permite transparencias e inflexiones que remiten a obras algunas aunque el librobjeto esconda el ojo en su valor objetual.

Un libro como objeto guarda su condición de auténtico. Al decir de Baudrillard: “autenticidad: (ser-fundado-en-sí-mismo)”… “habla del origen de la obra, de su fecha, de su autor, de su signo” [5]. La condición de ser del librobjeto es-ser-obra (librobra). Objeto único, original; objeto de pasión, por ende objeto coleccionable (in útil). Lo visible en un librobjeto es la idea hecha a base de despojo y síntesis. El guiño reside en los elementos que lo componen, y de las muchas lecturas que puedan hacerse de sus materiales. Ahí la pupila del zahorí; las aproximaciones al blanco. Un librobjeto habla -sin decir palabra = mudo- de una obra cualquiera que tiene como objeto ser visto, manipulado y pensado.

TRES Libro raro: una rareza (“Pomelo” [6]; La Poesía Chilena [7]; Mar Paraguayo [8]“; “Instan” [9]; ) o pequeñas perlas editadas. Ediciones banales. Multiformes. Interdisciplinarias. Libros híbridos. “Ceci n´est pas un livre” [10].

Más de uno se impacientó ante un librobjeto presagiando el destino del libro.
“El libro no es una imagen del mundo, aún menos un significante (…). No nos hallamos frente a la muerte del libro, sino frente a otra manera de leer. En un libro no hay nada que entender, pero hay mucho por utilizar. No hay nada que interpretar ni significar, sino mucho por experimentar. El libro debe formar máquina con alguna cosa, debe ser un pequeño útil sobre un exterior” [11].
Muchos experimentan este hacer-libro como un saberlo-hacer-todo; como verdaderos “momentos de epifanía (… momentos particulares en que todo parece condensarse en su máxima energía y plenitud … momento de deslumbramiento en la vida común, algo que quisiera retener las horas, que quisiera existir plenamente en un mundo cerrado, circular y feliz)” [12] de autor. Las más de las veces este hacer libro está emparentado a un pedido de ocasión, a una etapa experimental de autor paralela a su búsqueda o alguna tentativa de venta más accesible. El librobjeto entendido como recinto = mental (libro-condenado) es un don de pocos autores. Un género sin crítica, sin ojos (casi)((descuidado)).
Sin más calificativos, un librobjeto contiene lo que cualquier obra: fugacidad.
Bajo este aire vale inventar un lenguaje moderno a través del lenguaje común.

(*) Guillermo Daghero nace en la localidad de Oliva (Provincia de Córdoba), en el año 1967. Trabaja en la rehabilitación de la enfermedad mental a través de quehaceres artísticos. Ha publicado los siguientes libros: “La construcción”, (1996), edición de autor; “Buenos días a todos menos a uno” (1998), Ingenio Editorial; “la eme” (2000), Ingenio Editorial, y “h de hombre, de silla” (2002), junto a Natalia Blanch, edición limitada.

Notas:
[1] Paul Celan: El meridiano, traducción y notas de Pablo Oyarzun Robles, Intemperie Ediciones, Santiago, 1997.
[2] Walter Benjamin: Escritos, La literatura infantil, los niños y los jóvenes, Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1989.
[3] Charles Simic: Totemismo y otros poemas (sobre el arte de Joseph Cornell), Alción Editora, Córdoba, 2000.
[4] Enrique Vila-Matas: Historia Abreviada de la literatura Portátil, Anagrama, Barcelona, 1996.
[5] Jean Baudrillard: El Sistema de los Objetos, Siglo Veintiuno Editores, México,1997.
[6] Yoko Ono: Pomelo, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1970.
[7] Juan Luis Martínez: La Poesía Chilena, Ed. Archivo, Santiago, 1978 (dicha edición consiste en una caja negra [500 ejemplares. 399 numerados] que en su interior contiene una bolsita con tierra, le sigue un escrito breve y varias partidas de defunción acompañadas al dorso de la bandera de Chile).
[8] Wilson Bueno: Mar Paraguayo, Intemperie Ediciones, Santiago, 2001. A modo de prólogo de esta edición Néstor Perlongher dice que “Mar Paraguayo no es un poema para contarse por teléfono”. M.P. es una excelente obra escrita de otra forma. Al nombrarlo como libro raro, es sólo para hacer hincapié en la invención de un lenguaje (que puede entenderse como lenguaje otro) y desmitificar algunas prioridades de juicio de valor estético para encasillar los libros.
[9] Cecília Vicuña: Instan, Kelsey St. Press, 2002.
[10] “Esto no es un libro” (tr.) LIVRES D´ARTISTES -Collection Semaphore, Centre Georges Pompidou/BPI et Editions Herscher, París, 1985.
[11] Gilles Deleuze y Félix Guattari: Rizoma, Pretextos, Valencia, 1980.
[12] Carlito Azevedo: Sublunar, prólogo de Heitor Ferraz Mello, colección bikebik, tsé-tsé, Buenos Aires, 2002.

 

 

Un coñazo de ESPORAS

Publicado en Cuentos muy cortos el Septiembre 27, 2008 por parafrenia

Carl Meffert / xx12
Fürsorgeerziehung
1928

Por: Newton

“Entre equipos electrónicos gastados, hago un viaje sin vuelta atrás, sin ganas, solo quiero separarme. La noche se abalanza sobre mi cigarrillo y cuando eso sucede la luz solo tiene una fuente. La música se ríe y siento miedo de la ventana, la ineludible ventana, buscándome…”

A 3 años del 4to milenio, ya no quedaba mucho que pensar. Tomo su abrigo, acabo su bebida de extracto de algas, movió sus pies de forma atolondrada y salió del BarCab. En la oscuridad que le daban las pocas estrellas, encendió un cigarrillo y encamino su pesado cuerpo por esa puta calle que le desagradaba…
Era una calle muy cerrada… trato de apurar el paso pero era inútil, siempre tenía que recorrerla lento; casi con deleite, sintiendo su corta mandíbula apretarse al cigarrillo; esperando el zarpazo de algún vicioso. Era como si quisiese jugar con varias antorchas en un oscuro y maloliente circo…
Sus pensamientos volaron entre el compás de muchas ventanas de luz negra y observo su medidor: 3:30 AM. Encendió otro cigarrillo, giro sus llaves (sus dos únicas llaves) y paso el umbral…
Tomo un vaso de agua, lo coloco junto a sí y reviso en la gaveta de su fiel (y única en toda la pequeña estancia) mesita de aluminio hasta encontrar un g-23; inhalo un poco y la visión de la ventana surco sus ojos llenos de viejos rascacielos. La neblina utilizada para inducir el sueño en una ciudad cada vez más adicta al crack se había apoderado de las luces negras y el olor a concreto musgoso rasgo la nariz.

 De sus libros logro sacar un tratado de antiguos escritores que decían cosas acerca del súper – futuro, siempre incierto pero nunca en retroceso; plagado de adelantos incontables. ¿La realidad? Era otra… esos escritos habían sido prohibidos por el Estado aduciendo en su contra una cultura excesivamente irreal y peligrosa.
Se podían adquirir a buenos, y a veces, abusivos precios en un ya deprimido mercado sin color; los crackers odiaban estos escritos o así se les hacía creer en las pantallas instaladas en cada punto de la ciudad, llenos de imágenes sugerentes y sugeridas.
Las 24 horas eran personas de un mundo solitario, bifurcados en tipologías, vestidos, accesorios. El control de sus inductores pertenecía a un asesor inmediato. Estos se encargaban de reimplantar cada año información contenida en un cerebelo de imágenes holográficas sobre patrones de como llevar una vida acelerada a un ritmo sin más sentido que el deber incondicional al maldito trabajo. Fuera de él, podías hacer todo lo que tu maltrecho cerebro pudiera coordinar, lógicamente era poco lo que se podía hacer y una de ellas era el crack… 4:00 AM… un reloj de luces cromo marco la hora… sonaron voces en mi cabeza… sin orden. En un segundo, todo se había transformado en pequeñas esferas que llovían en medio de una densa neblina. El tiempo había sido prolongado más allá de su dimensionalidad y se escucharon risas…

Dos destellos como agujas le hicieron ver a una pequeña casa que él calculo a unos 200 metros; caía la tarde y decidió no perder tiempo.
Cruzó un muro bastante pequeño pero sólido y observo que había personas acostadas en lo que parecían cámaras ovaladas suspendidas en el aire, a lo lejos un murmullo que se percibía; eran pequeñas rocas en choque.
Señalo el punto de donde creía haber hecho la ruptura.
- Te hemos estado esperando. ¿Quieres algo de beber? Preguntó una chica de gafas oscuras y cabello brillantísimo.
La comunicación era fluida pero no tenia forma de explicarla. Podía ver su boca moverse y sin embargo su voz solo la sentía cerebralmente. Era un gran movimiento lento como el g-23…
Otro hombre alto y fornido, también de lentes azulados, señalo hacia un árbol perdido en la inmensidad del paisaje terroso, lleno de rocas y animales que profesaban  un triste concierto de ecos. A lo lejos noto como una estrella se despeñaba sobre los límites de la fuga.
Él acepto el ofrecimiento de la chica sin saber cuál era su estado mental, su viaje había sido un viaje a la realidad de muchas realidades en un mundo que una vez fue habitado sin concepción del manejo del tiempo. Antologías de historiadores cansados de repetir los mismos errores pero sin futuro y sin risas. Ya no las había…

Asintió con un pequeño movimiento de cabeza y la imagen de otros Laterales apareció ante él. Ya no sabía cuales planos habían sido transgredidos, así que solo se limito a divagar. Muchas voces le hicieron pensar que estaba perdiendo la conexión… ya daba lo mismo, acabo con el vaso de agua y lo estrello contra uno de los cristales del refugio colgante.
Logro levantarse y puso una píldora de n-20 en su boca
Enseguida, tuvo el alivio de ver a través de mi propio holograma, como se fumaba un cigarrillo, y lo peor… que era su última píldora.
¿Como explicar para que lo entendieran? ¿Despolarizado? 
Ver el caos de espacios habitables y habituales a su alrededor, no sabía qué tiempo era y además no tenía importancia…

 

Los consentidos del Perico

Publicado en Cuentos muy cortos el Septiembre 27, 2008 por parafrenia

Escrito por: Newton

Paso de largo por las fosas de su nariz y de la mía, exhalando su vapor mento-alcaloide en una noche trivial, como todas las noches desde los confines de la oscuridad…
Encendió y encendí, el cigarrillo bajo el manto de lo previsible, hipótesis de lo cliché, y logre (lográndolo ella también) vaciar de un trago el no menos habitual vaso corto de whiskey…
Me dijo y yo te dije, como el espacio se hacía cada vez más ruidoso (como de licuadora), voces que penetraban por la ventana del pequeño apartamento flotando desde una concurrida fiesta en el edificio del frente, cruzando la calle…
La onda viajo y escuchamos como el chocar de las copas repletas de cocktail, se confundían con nuestros vasos…
Fuiste a la cocina y yo al baño, nunca volvimos a vernos…

La frase del mas allá… (3)

Publicado en aleatorias el Septiembre 24, 2008 por parafrenia

“El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.”   W. Blake

 

Radical

Publicado en Playlist el Septiembre 24, 2008 por parafrenia

Por: Vampirata

   Es lamentable no haberte dicho que yo era tu prototipo, y ya es muy tarde en esta playa rociada con plagatox, donde intentando controlar los elementos solo conseguiste un remolino de mierda, santo papel de una niña histérica debajo del bikini. Una foto que no me acompañara mas porque de ahora en adelante solo veré la punta de mi nariz, así como tú nunca viste la punta de mi lápiz…

   Bestialismo enmarcado por noches a punta de doritos, delirios que me hacían frágil ante tus píldoras con musiquita maricona, sin buenos riffs, sin baterías Duncan: puros pescaos, puros malandros…

   En mi carcajada solo falta una canción para darte un digno final… Eres tan afortunada que quizás te toque un buen soundtrack pero nunca será profético

Mono-litio

Publicado en Micro-ficcion el Septiembre 22, 2008 por parafrenia

Por: Newton

Antes del semáforo me abrazaste para luego soltarme en la Av. Mariachi, marcando un límite físico entre el flujo vehicular y nosotros…
Era como si supieras que tu móvil iba a sonar después de la separación en pleno rayado. Caminamos hasta tu casa, y reías con esa voz infernal que penetraba por  tu oído hasta la puerta de tu no-casa. Reíste un rato mas con aquella voz y pude recordar la veces que reías conmigo durante mis borracheras…
Me he dado cuenta que ni siquiera un beso fugaz puede arreglar algo que está perdido… incomunicados

 

 

Soñoliento

Publicado en Pensamientos Lisérgicos el Septiembre 21, 2008 por parafrenia

Sleepy John Estes por Cesar Bravin
Título: Soñoliento y Sureño
Técnica: óleo sobre madera
Dimensiones: 0,37 mts. x 0,34 mts.
Año: 1997

Escrito por: Newton

A partir de hoy he decidido no besarte profundamente, no quiero agotarte con mis largos y apasionados besos. Sobre todo para que no te canses emocionalmente de la manera como profeso mi deseo.

En el futuro, sabrás que me gustan tus labios cuando al verlos a través de tu lengua, simplemente los sentiré posarse sobre mi mejilla pensando en lo triste que sería extrañar tu lengua. Quizás mis labios sonrían de placer ante tanta incongruencia.

El beso insondable quedara en el pasado de mi mente anhelante de tus besos profundos, sabiendo que sonríes al ver mi ímpetu domesticado por el beso del futuro. Es la mejilla de un presente sin ningún punto de retorno…

¿Dónde estás?

Publicado en Inclasificables, cuentos y poemas de otros el Septiembre 19, 2008 por parafrenia

Dibujo: Jordi Labanda

Escrito por: Vampirata

Tu nueva libreta de anotaciones me ha reconciliado con la industria. Esa es mi chica, mi consuelo en las horas tediosas de clases mientras miro por encima de tu hombro para verla cuando el problema no me da como esperaba, cuando la música es rock and roll, cuando la realidad de mi soledad me obliga a pensar que en algún momento saltaras del papel y te tomaras una copa conmigo, ladeando tu cabello rubio mientras sonríes levantado una ceja para hacerme entender que nunca estaré contigo.
Es como si supiera que nunca voy a salir de esta habitación… solitaria

Las frases del mas allá… (2)

Publicado en aleatorias el Septiembre 18, 2008 por parafrenia

“La rebelión que rinde homenaje a la realidad se convierte en la marca de fábrica de quien tiene una nueva idea que aportar a la industria.” HORKHEIMER